La maratón de San Sebastián se corre por las calles de Donostia, junto al Cantábrico. El recorrido es completamente urbano y discurre en parte por el paseo marítimo, con el paisaje de bahía característico de la ciudad. En noviembre el tiempo vasco puede ser fresco y húmedo, pero las temperaturas resultan favorables para el esfuerzo largo.
Lo que define a la prueba es su perfil: un trazado llano y a nivel del mar, lo que la convierte en una buena opción para buscar marca en maratón. Hay dos distancias, la maratón de 42,195 km y un 10K.