La media maratón de Málaga se corre íntegramente sobre asfalto en la ciudad andaluza, junto al Mediterráneo. El trazado urbano recorre las avenidas del centro y el entorno del litoral, con un perfil rodador. A principios de marzo el tiempo en Málaga suele ser suave y seco por la mañana, condiciones muy favorables para correr a ritmo constante.
Conviene no confundirla con el Generali Maratón de Málaga, otra carrera de la misma ciudad que se celebra en noviembre y sobre la distancia de maratón. Aquí solo hay un formato: los 21,0975 km de la media.